Collaterallogo
15 de enero de 2025

-La impetuosa llegada de Elon Musk al poder político, síntoma y símbolo de una nueva era.
-La sociedad espera que la comunidad tecnológica se pronuncie sobre la deriva anunciada.
-El análisis de emociones en el lugar de trabajo se expande a pesar de los riesgos.

Elon desencadenado, Elon como síntoma

La impetuosa llegada al poder político de Elon Musk, incluso antes de ejercerlo como líder del nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental del gobierno Trump, certifica la culminación del cambio de era político/tecnológica que viene preparándose desde los inicios del siglo XXI.

El comportamiento del magnate no debe entenderse como la excentricidad de un multimillonario caprichoso sino como una señal de la impunidad con la que pretende operar la élite tecnológica.

Los valores sobre los que se ha basado la construcción de las sociedades democráticas tras la Segunda Guerra Mundial son vistos por esa élite como una barrera que impide el desarrollo sin límite del capital tecnológico y empiezan a desmantelarse.

La sociedad, en general, y la comunidad de empresas, profesionales e investigadores tecnológicos, en particular, deben decidir si se resignan a esa deriva. En los tiempos que se avecinan, resignación puede confundirse con complicidad.

Mapa del poder de Elon Musk en el mundo

La revista Wired publica un documento interactivo que muestra la presencia e influencia de las empresas de Elon Musk en todo el mundo. Wired

SpaceX supera a la NASA

Starship, el cohete estrella de la empresa de Elon Musk, puede poner en aprietos al costoso sistema de la NASA. Los cohetes de la agencia estatal son desechables; los Starship, reutilizables. Se prevé que cada lanzamiento de la NASA siga costando miles de millones de dólares, mientras Space X pretende reducirlo a 10 millones de dólares.

En septiembre, Musk prometió que SpaceX lanzaría las primeras misiones no tripuladas de Starship a Marte en dos años. The Guardian

La UE arrastra los pies ante el desafío de Musk y Zuckerberg

Nada más arrancar el nuevo mandato, la Comisión Europea se ha topado con el desafío de los dos principales magnates del sector: Elon Musk y Mark Zuckerberg. El asunto inquieta profundamente a la mayoría de gobiernos europeos, pero la capacidad de respuesta es limitada. Buena parte de esos desafíos están amparados por la libertad de expresión. Además, la Comisión Europea ha abierto varias investigaciones a X, Meta o TikTok por incumplimientos de la Ley de Servicios Digitales (DSA), pero apenas han dado frutos. eldiario.es

Las grandes tecnológicas se mueven para entrar en la corte de Trump

El cambio de rumbo de Meta en su política de moderación de contenidos escenifica la voluntad del sector de ganarse el favor del presidente electo de EE UU para presionar a la UE y capear sus retos legales. El País

Meta, una cuestión de seguridad y de democracia

Es una noticia muy agria que Meta abandone el sistema de verificación de contenidos profesional que implementaron en 2016.

"El problema es que todo esto no va de desinformación, ni siquiera de promover la libertad de expresión. Como dice Maria Ressa, premio Nobel y periodista, es una cuestión de seguridad. Añado que nos jugamos la confianza y la cohesión social. Necesitamos liderazgos empresariales que no confronten la generación de riqueza con las bases democráticas de la vida en común". Liliana Arroyo Moliner en Ara

¿En qué momento se jodió lo digital?

La sociedad ha confiado su futuro a la tecnología digital pero los líderes de ese futuro están poniendo en riesgo la democracia, la convivencia, la salud mental de los usuarios, los derechos de los trabajadores o la libre competencia.
¿En qué momento se jodió lo digital?

Los riesgos de la "computación afectiva"

Entre las tecnologías que pretenden mejorar la productividad se incorpora con fuerza la llamada "computación afectiva" que mide el comportamiento emocional de los trabajadores.

Se trata de una variante del tracking de trabajadores orientado a captar datos menos visibles más allá de los físicos o cuantitativos, y adentrarse en los emocionales.

El Institute for the Future of Work (Gran Bretaña) ha publicado un estudio en el que advierte de sus riesgos.

Advertencias
  • Aunque la "computación afectiva" tiene el potencial de mejorar las condiciones de trabajo, ciertas aplicaciones están vinculadas a prácticas explotadoras y un mayor tecnoestrés, lo que provoca nuevos daños para la salud y los derechos laborales.
  • El mosaico actual de protecciones es insuficiente para salvaguardar la privacidad y la integridad fisiológica y mental de los trabajadores cuando se implementan estas tecnologías.
  • Existe una necesidad urgente de regulaciones que aborden los multiples desafíos que se plantean, incluido el potencial de discriminación directa o indirecta basada en características protegidas y los riesgos asociados con la "neurovigilancia". Informe
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¿Cómo afecta la galaxia digital a nuestra percepción de la realidad? ¿Que derivas políticas suscita esta revolución tecnológica? ¿Cuál es el papel del libro y la lectura en esta nueva era?

El ensayo de Juan Villoro responde a estas preguntas y explora las pistas que anticipan los países tecnológicamente más avanzados, como Japón o Corea del Sur, las profecías contenidas en la literatura visionaria de Bradbury y las viejas polémicas sobre realidad y representación, que vuelven a adquirir vigencia.
Anagrama

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-Madrid despliega cámaras de vigilancia con IA en las calles. Xataka

-El uso de IA en algunas revistas científicas provoca dimisiones. Ars Technica

-Defensa y crítica de la gobernanza algorítmica. Daniel Innerarity en CIDOB.

-Una empresa de IA anima a dejar de contratar seres humanos. Ars Technica

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