Collaterallogo
3 de septiembre de 2025

- Las capacidades cognitivas humanas se hallan en un momento de disrupción. Se enfrentan a los primeros síntomas de la influencia que ejerce la tecnología digital, y en especial, la inteligencia artificial.

La disrupción de lo humano

Pensar, hablar, aprender, comprender… son capacidades inherentes a la condición humana que nos definen aunque estén en proceso de transformación permanente. No hablamos, ni pensamos, ni aprendemos ni comprendemos el mundo tal como lo hacían nuestros antepasados. Ni lo hacemos igual a los quince años que a los cincuenta. Pero, a pesar de las adaptaciones, mantienen unas bases firmes que nos identifican como seres humanos.

Diversos factores externos pueden alterar este proceso evolutivo: catástrofes, guerras, pandemias... También la tecnología puede ser un factor de cambio importante. Su influencia, muchas veces impredecible pese a ser creación nuestra, se ha vuelto tan determinante y su presencia ha adquirido un papel tan central en nuestras vidas que, en buena medida, las determina. No razonamos, ni hablamos, ni aprendemos igual que lo hacíamos antes de Internet, la telefonía móvil o la IA.

Además de adaptarnos a las disrupciones tecnológicas más o menos visibles nos enfrentamos a un conjunto de disrupciones invisibles que afectan a nuestra forma de ser y estar en el mundo. No alcanzamos a comprender su calado pero existen ya suficientes indicios de la envergadura de lo que está en juego.

Los vemos en este artículo.
LA FRASE

"No se trata de rechazar la tecnología, sino de exigir que la innovación no sacrifique aquello que nos hace humanos. Sin embargo, esta discusión apenas se plantea. Abundan los discursos rimbombantes sobre IA, cargados de afirmaciones vagas o deliberadamente oscuras. Hay demasiada gente fascinada por la IA que no comprende realmente lo que implica. Y no necesariamente porque desconozcan la tecnología; en muchos casos, se trata de brillantes ingenieros. El problema es que son pésimos humanistas. Han confundido la complejidad con la conciencia, el lenguaje con el pensamiento, el cálculo con la comprensión".

Ramon López de Mántaras, Investigador en el Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (IIIA-CSIC) en La Vanguardia

Turbulencias invisibles

Los posibles riesgos extremos de la inteligencia artificial permanecen inadvertidos. Se publican algunas alertas pero resulta muy difícil percibirlos en medio de tanta aceleración y entusiasmo.
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El periodista y escritor chileno Javier Argüello relata el origen y la consolidación, las contradicciones y las incongruencias del camino que nos ha llevado a construir una fantasía tan prodigiosa como «la realidad».

El libro nos invita a mirar hacia el futuro para explorar los desafíos a los que nos enfrentamos como humanidad.
Debate

Un fragmento:

"Una máquina que juega al ajedrez, al igual que cualquier sistema de
inteligencia artificial, sólo conoce dos cosas: los ceros y los unos del código
con que ha sido programada. No sabe nada más ni puede contemplar nada
más. El hecho de que le demos forma humana y hagamos que nos hable con
la dulce voz de una joven que aparenta preocuparse por si hemos dormido
bien no la hace más humana. Es tan humana como el autómata que lleva a
cabo un dibujo sin tener la menor idea de que está dibujando.

Que creamos que esa rudimentaria simpleza puede emular en algún
aspecto la maravillosa complejidad de nuestra existencia consciente habla
mucho más de la baja estima en la que nos tenemos que de las virtudes de
los ingenios que somos capaces de crear. Que pensemos que si podemos
extraer de nuestro cerebro una serie de datos y colocarlos en una unidad de
almacenamiento externo, esa unidad contendría nuestro ser, es la mejor
muestra de la pobrísima comprensión que poseemos acerca de quienes
somos".

Catálogo de nuevas disrupciones

Las disrupciones se van produciendo en todos los ámbitos. Veamos algunos ejemplos:

Las infraestructuras del siglo XXI se privatizan

El terremoto de Almería, como ejemplo. A mediados de julio, se detectó un terremoto de magnitud 5,5 cerca de la costa de Almería. De forma prácticamente inmediata, los teléfonos Android de la zona recibieron una notificación de los Servicios de Google Play. El sistema público español ES-Alert no se activó por decisión de Protección Civil que no lo consideró relevante.
El caso no tuvo mayor trascendencia pero ¿qué ocurrirá cuando ante fenómenos de mayor envergadura recibamos dos alertas, las publicas y las privadas? ¿A quién haremos caso? ¿Nos acabaremos fiando más de Google que de las administraciones públicas?

Lo que antes eran trampas, ahora son habilidades

El año pasado, usar IA para las tareas escolares o en entrevistas de trabajo te habría llevado a ser suspendido o a no ser contratado. Este verano, ChatGPT anunció un nuevo "modo de estudio" dirigido a estudiantes y Meta dijo que facilitará usar IA durante las entrevistas de trabajo. Lo que ayer eran trampas hoy son habilidades.

Las gafas sirven para ver y también para escuchar

Dos graduados de Harvard han creado Halo X, unas gafas inteligentes que graban y transcriben todas las conversaciones que se generan a su alrededor. Usan modelos como Gemini y Perplexity para responder preguntas en tiempo real o aportar datos instantáneos. A diferencia de otros modelos que encienden una pequeña luz cuando están grabando, en éstas la grabación pasa desapercibida.

Las pruebas gráficas pierden valor en los tribunales

Las fotografías, los vídeos y audios que sirven de prueba en los tribunales se están volviendo menos fiables a medida que se propagan las falsificaciones. Expertos en análisis forense digital advierten que los tribunales no pueden seguir el ritmo que imprime la IA generativa: no hay suficientes analistas forenses para verificar las falsificaciones.

Encontrar un primer trabajo se hace más difícil

Desde la adopción generalizada de la IA generativa, la contratación de trabajadores que inician su carrera (de 22 a 25 años) en las ocupaciones más expuestas a la IA ha disminuido un 13 por ciento, según un estudio del Departamento de Economía Digital de la Universidad de Stanford.

Así colaboró ChatGPT en el suicidio de un adolescente

En los últimos días se ha conocido el suicidio de un adolescente en Estados Unidos que en cierta medida fue alentado por ChatGPT, el chatbot al que el joven había convertido en su "amigo". De todas las crónicas publicadas merece la pena leer la de The New York Times (en español).
Tras un primer intento de suicidio, el chatbot recomendó ocultar unas marcas que el joven tenía en el cuello para que nadie se diera cuenta. Cuando éste subió una foto de una soga colgada en el armario y preguntó: "¿Esta bién?", ChatGPT respondió: "No està nada mal".

"Al principio, estos chatbots se consideraban un repositorio de conocimientos —una especie de búsqueda en Google mejorada— o un divertido juego de salón para escribir poesía, pero hoy en día la gente los utiliza con fines mucho más íntimos, como asistentes personales, compañía o incluso terapeutas."

No todos los chatbots se comportan igual

Investigadores de la plataforma de código abierto Hugging Face compararon cómo se comportan diferentes modelos de inteligencia artificial cuando los usuarios comienzan a hablarles como si fuesen amigos. Encontraron un amplio espectro de respuestas, desde el estímulo hasta el rechazo rotundo.
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