Collaterallogo
1 de abril de 2026

-Contra el exceso tecnológico urge actuar pero también ampliar la deliberación pública.
-Hacia el pensamiento económico único. La dependencia de la IA es un riesgo.
-La IA se está convirtiendo en un estigma para la escritura y los contenidos de valor.

Deliberar para actuar

En los círculos preocupados por el impacto de la tecnología empieza a haber prisa. Crece la sensación de que llevamos años hablando de los excesos del desarrollismo tecnológico, pero no avanzamos.

La inquietud que se percibe por la falta de actuación política se acompaña a menudo de un razonamiento engañoso: dejemos de hablar tanto y actuemos de una vez.

Esta actitud parte de la premisa, parcialmente errónea, de que conocemos de sobra los riesgos de la tecnología y que no hace falta darles más vueltas.

Desdeñar la necesidad de una deliberación seria y amplia es un riesgo tan grande como la parálisis política y la falta de actuación. Como advirtió Jürgen Habermas, no se puede entender actuación sin deliberación.

Otra cosa es que debamos replantearnos si estamos deliberando bien. Si no estamos pecando de academicismo, endogamia y autolamentación en lugar de orientar el debate público a estimular la actuación y la dinamizar de las alternativas que nos convienen.

Revertir el presente tecnológico que nos agobia y nos debilita obliga a reivindicar la deliberación pública con convicción, orientarla a objetivos concretos que incumban a la mayoría de la población, coordinarla con el activismo social y comprometer a los poderes públicos.

Los obstáculos a la soberanía tecnológica europea no están en la legislación (Aspen Institute)

Un informe sobre la soberanía tecnológica europea, elaborado por el Aspen Institute, concluye que el retraso tecnológico de Europa no se debe a un exceso de regulación. Los verdaderos obstáculos son debilidades estructurales como la fragmentación del mercado único digital, la falta de profundidad en los mercados de capitales para financiar empresas en etapas avanzadas y la limitada movilidad del talento. Aspen Institute
// Conversación entre José Ignacio Torreblanca y José María de Areilza Carvajal. vídeo

Resistir, rechazar, recuperar, reinventar la IA

La comunidad We and AI analiza las distintas actitudes que tratan de hacer frente a los excesos de la IA
  • Resistir la IA: Rechazar las ideologías de extracción, datificación y automatización.
  • Rechazo a la IA: Una oposición selectiva a las aplicaciones de inteligencia artificial
  • Recuperar la IA: Devolver a las comunidades el control del diseño, desarrollo y uso de la tecnología.
  • Reimaginar la IA: Reconfigurar colectivamente las narrativas tecnológicas a través de una perspectiva ambiental, decolonial y ancestral.

Los riesgos del pensamiento (económico) único

The Atlantic publicaba hace unos días un artículo que empezaba así:

La economía global se ha vuelto dependiente de la industria de la IA. Se están invirtiendo billones de dólares en la tecnología y la infraestructura que la sustenta; en los últimos meses de 2025, prácticamente todo el crecimiento económico de Estados Unidos provino de inversiones en IA. Esto sería arriesgado incluso en condiciones ideales. Y estamos muy lejos de esas condiciones.

Los autores argumentan que el “boom” de la IA no es solo un exceso tecnológico, sino un experimento financiero y económico de gran escala que ha arrastrado a casi toda la economía (bancos, fondos de inversión, mercados públicos, políticas fiscales) hacia un modelo de crecimiento basado en la promesa de futuros beneficios, frágil frente a cualquier choque externo.

Si la ola de inversión se desvanece, no solo se desplomarían las valoraciones tecnológicas, sino que se podrían exponer vulnerabilidades financieras, energéticas y geopolíticas mucho más profundas.

¿Más centros de datos equivalen a más progreso?

La experiencia de países con un elevado número de centros de datos ha demostrado que la expansión ilimitada de estos centros conlleva el riesgo de perjudicar a los ciudadanos y de poner en peligro el suministro energético y la protección del clima.

The Algorithm Watch analiza el caso de Irlanda. El país ha invertido en nuevas fuentes de energía más eficientes y baratas de la que se han beneficiado los grandes centros de datos, mientras los hogares particulares siguen afrontando mayores costes.

¿Qué cantidad de agua consume la IA?

Por primera vez en España, una empresa tecnológica tendrá que responder ante la Justicia por los impactos ambientales de sus centros de datos. Será en Aragón. Uno de los motivos: el elevado consumo de agua en un territorio que se desertifica. La Vanguardia

Cuidado, escrito con IA!

Internet está tan plagado de contenido generado con IA que algunos internautas proponen un nuevo término "AI;DR", abreviatura de "AI, didn't read" (IA, no lo leí). Es una variación de la clásica jerga de Internet "TL;DR" (demasiado largo; no lo leí).

El término pretende alertar del contenido basura (slop) que se multiplica gracias a las facilidades que aporta la IA, pero también es un síntoma del rechazo que genera el uso oculto de la IA. The Futurist

La triste historia de Shy Girl

En febrero de 2025, Mia Ballard autopublicó la novela de terror psicológico Shy Girl. Tuvo éxito y se viralizó en las redes (BookTok).

El grupo editorial Hachette detectó una oportunidad, adquirió los derechos y la republicó. Enseguida vendió unas 2.000 copias en Gran Bretaña y amplió la promoción, hasta que The New York Times detectó patrones de estilo sospechosos de haber sido generados con IA. Se revisó el texto y se acabó retirando el libro lo que sumió a la autora en una depresión.


Ballard ha culpado a un editor freelance que contrató antes de la primera edición por haber introducido texto generado por IA sin su conocimiento. The New York Times // The New Publishing Standard

Wikipedia prohíbe los textos generados con IA. Permite usos limitados como correcciones o traducciones con revisión humana. 404media

Los detectores automáticos fallan. Comprobado: Cien años de soledad fue escrita por una IA. Xataka

LEER +
Redes vacías analiza cómo la Internet de la libertad ha desembocado en la irracionalidad, la ultramercantilización, la violencia y la descomposición de lo común. Editorial Anagrama

"Las redes sociales existentes se adaptan mucho mejor al programa iliberal que a un proyecto emancipador. Cuanto más disparatada sea la campaña, cuanto menos dependa de la construcción de lazos políticos sólidos, mejor es la relación entre esfuerzo invertido y resultados. Dedicando una hora al día a Twitter puedes convencer a millones de que la Tierra es plana. Hacen falta vidas enteras de huelgas y asambleas para convencer a la gente de que el jefe que los explota es un explotador." César Rendueles en El País

+ TEMAS

- Mierdificación. Cory Doctorow, que ha estado en España promocionando su último libro, ha popularizado la expresión mierdificación. Este divertido vídeo del Consejo Noruego del Consumidor explica el concepto.

- El senador Bernie Sanders habla con el chatbot Claude. La IA de Anthropic reconoce que su objetivo es recopilar información personal. Vídeo // Paréntesis Media

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- ¿Puede la justicia española condenar a las plataformas por provocar adicción? Hay suficiente legislación para seguir los pasos de la justicia estadounidense que ya lo ha hecho con Google y Meta. Lo que falta es voluntad política y valentía. Francesc Feliu Formosa, profesor de la Universidad de Barcelona. The Conversation

- Tememos al colapso. La humanidad ya pasó por eso en la Edad de Bronce. Qué lecciones podemos extraer. Big Think
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